
Se trata del modelo ‘Classic’ de la marca suiza Hublot. Un reloj de gama alta que en España hizo popular el entonces banquero Mario Conde cuando en 1987 asaltó la presidencia de Banesto y se convirtió en la representación humana del éxito profesional.
La versión que usa Sáenz de Santa María (acero en tamaño cadete) cuesta en torno a los 4.000 euros, y la de Mendia (acero-oro en tamaño señora), unos 5.000 euros. Su diseñador, Carlo Crocco, lo concibió en 1980 con la idea de sacar al mercado un reloj ‘comodín’. Un reloj capaz de ser lucido de igual forma por un hombre o por una mujer y de resultar elegante con una ropa sofisticada o con un atuendo informal.
Mientras España esta en la miseria, con el dinero del contribuyente estas elementas se permiten un lujazo.